Transiciones

Muchos encuentros me provocan síndrome de abstinencia. No sólo son los temas, el tabaco o el café, aunque claro, contribuyen. Es el cambio súbito de una temperatura a otra, soltar la gente, la risa. Hace tiempo descubrí que no debía quitarme los audífonos hasta después de un buen rato de haber llegado a casa. Ayudaba a aterrizar, como frotarse los ojos después de salir del cine.

Fue distinto I

La diferencia en grados Richter fue mínima (0.3), de ahí que el miedo emerja. En las reacciones de la gente se le da cuerpo al miedo compartido de que la catástrofe de 1985 no sería la única y de que el tiempo nos ha obsequiado prórroga. ‘Ahora sí seguro que cayeron edificios’. En los últimos dos temblores el suelo y las paredes volvieron a crujir. A la par del miedo se activó en ambos episodios la memoria-consciencia de que la catástrofe es promesa cíclica.

Acto mágico de encontrar

Dislexia quiere decir encontrar; el acto disléxico querer decir el encuentro. El que busca encuentra (lo que busca). El hallazgo no se busca ni se encuentra. Se dice el brote, se da y se toma la sustancia del milagro. De la comunión algo cambia para siempre: algo y alguien se aparecen, abren una puerta en la estela de su propia luz, nuevo cristal para mirarse y sonreír el hallazgo