Política

Therese Patricia Okoumou

Una mujer negra a los pies de la esta­tua de la liber­tad, lis­tón inau­gu­ral del sue­ño ame­ri­cano para incon­ta­bles gene­ra­cio­nes de migran­tes euro­peos. Faro del nor­te para los escla­vos afri­ca­nos que fue­ron tra­ta­dos como bes­tias. Una mujer afro­des­cen­dien­te es ase­dia­da a los pies por la poli­cía, a los pies de la liber­tad. Una Amé­ri­ca que mata a sus hijos negros, y arran­ca a los infan­tes more­nos del sur de los bra­zos de sus padres. ‘Una loca izquier­dis­ta echó a per­der la fies­ta’, dice un ques­que­dia­rio sen­sa­cio­na­lis­ta grin­go. ‘Perra-fea’, el nom­bre del archi­vo de la foto roba­da de un blog mexi­cano. The­re­se Patri­cia Okou­mou, mujer negra, migran­te con­go­le­ña, neo­yor­qui­na que lucha por abo­lir la bar­ba­rie nor­te­ame­ri­ca­na en turno, se pone de pie a los pies de un vacío monu­men­to azul, se levan­ta y resis­te.

Y dale la burra al trigo

Las pala­bras iman­tan todas sus pro­pie­da­des cuan­do esta­mos dis­pues­tos emo­cio­nal­men­te: con­mo­vi­dos, indig­na­dos, con rabia o asco. Expo­ner­se a las retó­ri­cas ofi­cia­les (ver­da­des his­tó­ri­cas) nos ciñe al uni­ver­so cerra­do que han dise­ña­do los psi­có­pa­tas que nos gobier­nan: nos redu­ce a repe­tir el infun­dio inhu­mano en nega­ti­vo, en rever­sa, con el cora­zón atra­gan­ta­do. Fui recons­tru­yen­do el rego­deo sádi­co ofi­cial a par­tir de las reac­cio­nes de las per­so­nas en las que con­fío para infor­mar­me. La asfi­xia y la impo­ten­cia son algo meno­res al no expo­ner­se de fren­te a la toxi­ci­dad del necio pro­fe­sio­nal.

Y dale la burra al tri­go, diría mi abue­la. Dicen que se can­san pero no desis­ten. Insis­ten con poca gana y mucha vile­za. Quie­ren ter­mi­nar de can­sar a los har­tos, a los que no desis­ten.

burra al trigo

Militar, tu madre también te buscaría

Una de las gran­des luchas se está dan­do en el terreno de lo sim­bó­li­co. Hay muchos reco­gien­do imá­ge­nes emble­má­ti­cas que retra­tan el cora­zón ado­lo­ri­do de los nues­tros, su trans­for­ma­ción hacia la fuer­za entre tan­to que­bran­to y adver­si­dad.

Madre junto a militares. Foto: Félix Márquez (@felyxmarquez)
Madre jun­to a mili­ta­res en una pro­tes­ta en un cuar­tel de Igua­la, Gue­rre­ro. Foto: Félix Már­quez (@felyxmarquez)

Relevo azul y oro

Mi padre solía lle­var­nos a mi her­mano y a mí al esta­dio de CU cuan­do era­mos niños. Nun­ca sen­tí un ape­go par­ti­cu­lar por los Pumas y pasó mucho tiem­po antes de que lle­ga­ra a estu­diar en la Uni­ver­si­dad, pero ir al esta­dio era una aven­tu­ra ínti­ma entre los tres, com­par­tir el len­gua­je y ritual mera­men­te fut­bo­le­ro. Recuer­do de esos días sobre todo los gola­zos de Luis Gar­cía, a Jor­ge Cam­pos y las inge­nio­sas fra­ses de la porra de los Pumas que intem­pes­ti­va­men­te rom­pían el bulli­cio del esta­dio lue­go de un silen­cio que aspi­ra­ba cual­quier otro rui­do. …