Política

Al garabiya

Al micró­fono, Alfon­so Dura­zo, en oca­sión de una irrup­ción del que fue casi un Esta­do para­le­lo y cuya fron­te­ra con el Esta­do for­mal no siem­pre fue níti­da, por más que fren­te a los reflec­to­res se afir­ma­ra vehe­men­te lo con­tra­rio. El micró­fono regis­tra el ati­bo­rra­mien­to de la voz del secre­ta­rio de segu­ri­dad ciu­da­da­na debi­do a que por­ta un cubre­bo­cas con leyen­da ‘N95’, estam­pa de la pan­de­mia coro­na­vi­ral. Tam­bién se regis­tra la alga­ra­bía colin­dan­te: gri­tos y cla­xo­na­zos de una resis­ten­cia que se ha mon­ta­do (auto­mó­vi­les de por medio) en la coyun­tu­ra pan­dé­mi­ca y de la ten­ta­ti­va de mag­ni­ci­dio para hacer­se pre­sen­te como rui­do de fondo.

Tlahuelilpan

Aca­bo de ver un video don­de las lla­mas eran 50 veces más gran­des que el tama­ño de una per­so­na. La gen­te corría huyen­do de un infierno a sus espal­das tan enor­me que no se per­ca­ta­ba de tener el cuer­po en lla­mas. Ten­go gra­ba­dos sus gri­tos desesperados.

https://www.facebook.com/retrovisor.hidalgo/videos/2137126723266600/

Carpanta veracruzana

Decir migran­te des­po­ja a cual­quie­ra de su con­di­ción de per­so­na. Bajo ese mote, se des­va­ne­ce el nom­bre, lugar de ori­gen y razón de des­arrai­go. Sin sus atri­bu­tos per­so­na­les, el indi­vi­duo deja de ser­lo y se con­vier­te en una insi­nua­ción borro­sa, tan­gi­ble ape­nas como una sus­tan­cia esta­dís­ti­ca; un cuer­po capaz de ser seña­la­do, esti­ba­do, can­jea­do y mutilado. …

Therese Patricia Okoumou

Una mujer negra a los pies de la esta­tua de la liber­tad, lis­tón inau­gu­ral del sue­ño ame­ri­cano para incon­ta­bles gene­ra­cio­nes de migran­tes euro­peos. Faro del nor­te para los escla­vos afri­ca­nos que fue­ron tra­ta­dos como bes­tias. Una mujer afro­des­cen­dien­te es ase­dia­da a los pies por la poli­cía, a los pies de la liber­tad. Una Amé­ri­ca que mata a sus hijos negros, y arran­ca a los infan­tes more­nos del sur de los bra­zos de sus padres. ‘Una loca izquier­dis­ta echó a per­der la fies­ta’, dice un ques­que­dia­rio sen­sa­cio­na­lis­ta grin­go. ‘Perra-fea’, el nom­bre del archi­vo de la foto roba­da de un blog mexi­cano. The­re­se Patri­cia Okou­mou, mujer negra, migran­te con­go­le­ña, neo­yor­qui­na que lucha por abo­lir la bar­ba­rie nor­te­ame­ri­ca­na en turno, se pone de pie a los pies de un vacío monu­men­to azul, se levan­ta y resiste.