Poesía

Hay del silencio…

Hay del silen­cio sin pala­bras y del que es por nega­ción. Uno es el llano y el otro resul­tan­te, con­ci­lio de clau­su­ra. Ges­ta­ción, lap­so entre capí­tu­los, aban­dono pol­vo.

caja de arena

El espa­cio entre el vagón y la pie­dra es el alien­to roce de una balle­na
su bra­mi­do (sin dio­sa que son­ría) rever­be­ran­te espe­jo de la posi­bi­li­dad de nada

alas cabe­llo     ten­tácu­los de som­bra
como dien­tes
en silen­cio sádi­co
a la deri­va

260109

Una mujer me lla­ma en las foto­gra­fías que guar­do
sólo una siem­pre ahí
obser­ván­do­me
sólo Eva
¿y todas has­ta aho­ra?
una que te espe­ra
sólo una

una
obser­ván­do­me
te juz­ga
la olvi­do
me ale­jo

sólo ella
una sola