Twisted Bird
Hoy se jubilaron esas gafas, no la mirada en reverso, no la mirada en metal, no la impasividad pedante frente al reflejo.
Siempre quise ser pintura: doble referido por un instante ante uno mismo, eternizado en el bajar de su temperatura. El que se deshiela o desenmascara desde un telón que es velo, silencio-burka, casa sombra, distancia obligatoria.
House
No sé bien las razones por las cuales no había visto los dos últimos capítulos de House. Podría decir victoriosamente que me los reservé. Pero no sería del todo cierto. Silenciosamente estaba en una abulia de muchos de los satisfactores que me llenan. Me refiero sobretodo a imágenes, donde todavía es posible ver que mi relación con la fotografía propia y ajena no es igual de intensa que antes. “I’m the most screwed up person in the world” (House) … qué collage tan hermoso, desgarrador, íntimo. Me los reservé y los volví a bajar en una definición similar a las del blu ray, en la nueva pantalla, sólo para sentir todavía más denso el tamaño de esa genialidad moderna, la culminación brillante de una temporada más bien gris. Y siento que no estoy hablando solamente de House. El capítulo pudo haber terminado con su suicidio o una recaída atroz… descreído, desmoralizado y desesperanzado. Y otra vez no siento que hable sólo del personaje. Conmovedor por el viaje, el final, su principio.
Una rosa
La única rosa que me regalaste se fue desbaratando apenas abandonó tus manos. Conjeturas hubo, desde luego. Pero hoy sé que la rosa se marchitó de miedo, petrificada. Yo le cerré los párpados antes de que cayeran. Así dejó de quebrarse.
Querido diario
Día de crecimiento, de cartas, espejos y onzas. La dislexia, otra voz del aquelarre. Riesgo, la diáspora. Cantan, copulan. Casa de silencios habitables.
caja de arena
El espacio entre el vagón y la piedra es el aliento roce de una ballena
su bramido (sin diosa que sonría) reverberante espejo de la posibilidad de nada
alas cabello tentáculos de sombra
como dientes
en silencio sádico
a la deriva
Sonata de la muerte
a Julio César Oliva y su Sonata de la Muerte
La guitarra llega antes al esternón que a los oídos… o es el escalofrío del pecho que quiere participar cantando. Se compadece de la angustia de la guitarra y quiere abrazar su vibración. Empatía de voces, llanto de la conmoción sonante.
Dispersión
Como hambre, como sed, como desesperación, el temblor de cuerpo del adicto, necesitarte, incertidumbre, bloqueado, limbo, afuera, no tienes voz, estás afuera, en el silencio, en el frío, tiritas, los labios secos, te sangran, te cuelgan de un patio secundario.
Andar con un hueco
Entre el calor y los hubieras, imposible conciliar el sueño. Tomo un libro al azar, bibliomancia:
Andar con un hueco
Minerva Margarita Villarreal
Andar con un hueco,
agujero que hiciste a medianoche
cuando los minutos titubeaban de tus ojos a mi necesidad.
Y fui narrando historias
en ese confesionario donde yo me desnudaba.
Y quedé abierta, deshaciendo mi nudo de verdades.
Hace años, hojas que el pez divisa
alejándose de la luz que ilumina las aguas.
Hundirse en las secretas
donde el dolor no aminora.
Dejar que la ternura me señale con su índice enfermo
y por dentro morir;
tus ojos y la tristeza escurriendo,
aletéandote el pecho
cerca de la transparencia en que me hundo.
Hacia la nada vas,
hacia la vasta quijada de la melancolía.
E irás a recoger los frutos, a tragar las espinas
más sola que una iglesia.
Y la noche de tan noche soñará con mi noche.
Al más dulce de los abismos,
al cenote sagrado de tu boca
lanzo este corazón.
Tomado de Adamar
Ed. Verdehalago



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