Sonata de la muerte

a Julio César Oli­va y su Sona­ta de la Muer­te

La gui­ta­rra lle­ga antes al ester­nón que a los oídos… o es el esca­lo­frío del pecho que quie­re par­ti­ci­par can­tan­do. Se com­pa­de­ce de la angus­tia de la gui­ta­rra y quie­re abra­zar su vibra­ción. Empa­tía de voces, llan­to de la con­mo­ción sonan­te.

Publicada originalmente el 11 de mayo de 2010

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