Militar, tu madre también te buscaría

Una de las grandes luchas se está dando en el terreno de lo simbólico. Hay muchos recogiendo imágenes emblemáticas que retratan el corazón adolorido de los nuestros, su transformación hacia la fuerza entre tanto quebranto y adversidad.

Madre junto a militares. Foto: Félix Márquez (@felyxmarquez)
Madre junto a militares en una protesta en un cuartel de Iguala, Guerrero. Foto: Félix Márquez (@felyxmarquez)

Los 43, la piedra que fractura la burbuja

Una buena amiga preguntó: “¿Sólo importan los estudiantes muertos? ¿Y los indígenas muertos, las mujeres muertas, los niños desaparecidos y muertos también?” Pensando en ello imaginé lo siguiente:

Imagino a la población luchando a la deriva en medio de un inmenso y furioso río. Ese río es la cotidiana e inabarcable miseria, el abandono, la enajenación, el día a día, el atropello y el asesinato. Es tan grande y tan permanente su presencia que no hay de dónde asirse para respirar un momento, para hacer algo distinto de lo que se hace todos los días. El secuestro y probable asesinato de los estudiantes es algo que sobresale de ese torrente, una piedra donde los que aún tienen fuerza pueden asirse y agarrar a otros. Mucha gente no tenía idea (y no quería tener idea) de los miles de vidas destruídas y familias rotas en este país. Los 43 es la piedra que ha fracturado la ilusoria y mezquina burbuja que muchos tenían como realidad. Darle rostro a cada víctima, darle voz a cada madre y padre que llora a sus hijos y hermanos arrebatados, imaginar el cuerpecito calcinado de alguien que sólo fue a la guardería… sólo así se va percibiendo el hedor de nuestros crematorios y fosas, sólo así el dolor ajeno se va percibiendo como propio y nos mueve a hacer algo distinto, con otros, por otros.

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Foto: Omar Vera