Therese Patricia Okoumou

Una mujer negra a los pies de la estatua de la libertad, listón inaugural del sueño americano para incontables generaciones de migrantes europeos. Faro del norte para los esclavos africanos que fueron tratados como bestias. Una mujer afrodescendiente es asediada a los pies por la policía, a los pies de la libertad. Una América que mata a sus hijos negros, y arranca a los infantes morenos del sur de los brazos de sus padres. ‘Una loca izquierdista echó a perder la fiesta’, dice un quesquediario sensacionalista gringo. ‘Perra-fea’, el nombre del archivo de la foto robada de un blog mexicano. Therese Patricia Okoumou, mujer negra, migrante congoleña, neoyorquina que lucha por abolir la barbarie norteamericana en turno, se pone de pie a los pies de un vacío monumento azul, se levanta y resiste.

Triste domingo a los siete años

En la música está contenido algo más oscuro y más profundo que aquello que se puede transmitir con palabras. Que alguien de 7 años de edad pueda abrevar directamente de este torrente subterráneo y darle cuerpo a algo tan imponente y demoniaco es un milagro que merece compartirse. El juez al final le pregunta a Angelina (insisto, de 7 años) si sabe de qué trata la canción. Ella dice que sí, que trata de un domingo triste. Luego de un momento de silencio el juez la absuelve: ‘sí, y pude sentir esa tristeza’. Los intérpretes tienen esa suerte de vibrar sin contención. Basta mirar el acompasamiento con sus pies descalzos. Los intérpretes son la música cuando son habitados por ella: un milagro que los acaba calcinando.